Por los caminos mayas


Recorriendo la Riviera Maya, es un conflicto de emociones y opiniones lo que tengo acerca de estos lugares, porque por un lado esta la belleza natural de el mar, sus playas, los cenotes y las maravillas que los mayas construyeron en este lugar, es un lugar lleno de belleza.
Pero por el otro lado tambien estan los grandes hoteles, la gente que solo ve el interes economico y como explotarlo, sin importarles la naturaleza ni la gente del lugar que marginan, son negocios que todo venden caro sin importarles como puedan vivir las personas de ese lugar, ver esa diferencia de grandes hoteles y calles hermosas en las zonas hoteleras, y despues camiar por las otras calles te das cuenta, como todo el dinero va a manos de los hoteleros y cuando los turistas se van los que se quedan viven con dificultades.
Es verdad que es un lugar precioso, es un lugar encantador como vamos a ver las maravillas de los mayas, como queremos aprender de su pasado, pero ignoramos su presente, ver como los mayas ahora tienen que dejar de hablar su propia lengua para venderle a los turistas, perder su identidad para poder trabajar. Aunque tambien es verdad que ellos tambien aprovechan que los turistas estan en estos lugares para poder vender cuanto es posible, y esque cuando los turistas se van, lo unico que les queda es lo que pudieron vender.

Y bueno despues de descargar mi indignacion tambien esta el lado lindo, caminamos por las blancas arenas, nadamos en aguas azules y un dia empezando a rodar, nos encontramos con una tortuga que estaba media perdida, nos paramos, la recogimos y la llevamos al mar, fue una experiencia unica, algo maravilloso ver como la naturaleza lucha por vivir, asi que estoy feliz por haber ayudado un poco a una criatura tal linda.

Exploramos ruinas de civilizaciones antiguas, en lugares increibles dentro de la selva, escuchando los sonidos de la naturaleza y sorprendiendonos a cada paso y en cada momento, disfrutando de los rios y cascadas que refrescan el cuerpo, escuchando de los monos, las mariposas.. asi como lo leen, escuchando mariposas, las aves, ranas y otras cosas que no supe identificar pero que tranquilizan el lugar.

Y seguimos caminando por la sierra ahora en Chiapas, con muchas cosas por aprender y descubrir.

La ciudad blanca - Merida



Llegamos a Yucatan y yo esperaba disfrutar de la arqueologia, pero el rumbo del viaje cambio las cosas, a pesar de que ya conocia estos lugares queria volver, pero es mejor conocer cosas nuevas, asi que seguimos directo a Merida. El calor que nos pronosticaron en Campeche era exagerado, la verdad si hace calor pero no lo sufrimos tanto porque el viento que corre es un poco fresco, siempre y cuando no salgas a medio dia porque sufriras de insolacion.
Conocimos la belleza de las calles de el centro de la ciudad, conocimos gente amable y bastante alegre, son calles llenas de sabores diferentes de color en los bordados de la ropa que visten las mujeres de la alegria que tiene la gente.
No tienen playa pero se disfruta el clima tropical, a media hora esta Progreso donde todos los boxitos (emeritenses) disfrutan de la playa azun y su arena clara, es un mar tranquilo pero lleno de vida por toda la gente que llega a el.
Fuimos a un evento tunning para apoyar el equipo de Anarquia maya donde habia de todo un poco, pero lo que mas lo que mas llamo la atencion fue el grupo de jeeps que hacian de las suyas en el terreno, pero ni ellos pudieron evitar que los flamingos que sobrevolaban el lugar fueran el centro de nuestra atención. Se acabo el evento y el equipo regreso con sus premios a casa, y nosotros despues de haber disfrutado de una gran comida yucateca fuimos a dormir a la generala.
En estos dias disfrutamos del calor, pero nada mejor que ir a un cenote para refrescarse, a unos minutos de la ciudad por pequeñas carreteras llegas a un arbol que en sus raices guarda una maravilla natural, donde los peces y golondrinas tambien lo disfrutan, el agua transparente y fresca nos cautivo todo el dia.
Y asi paseando por las calles del centro y las casas elegantes del paseo montejo, disfrutando de los salbutes, papatzules y panuchos llego la hora de partir, pero siempre recordaremos las bellezas de Merida.


De viaje por Campeche



No se como describir en palabras la gran felicidad que siento cada que camino por las calles lindas, cada que conozco gente hermosa, ver y vivir cosas que en la rutina de la ciudad no las hubiera podido disfrutar, como comer a la orilla de carretera a un lado del mar con el azul turquesa de fondo y la blanca arena en los pies, disfrutando del calido clima y saboreando la frescura del viento cuando toca la piel.
La musica tropical que alegra los corazones y anima los pies, en Campeche disfrutamos del primer aniversario de las noches de salsa y con el ritmo y alegria de su musica las palabras salen del corazón.

Caminar Campeche es caminar por calles llenas de color y respirar tranquilidad, cada fuerte o muralla es imaginar el pasado que guarda cada piedra, ver el mar, sus atardeceres y delfines es volver a ser niño y emocionarte con las cosas sencillas que la naturaleza tiene para nosotros.
Recorrer sus carreteras al lado de ese intenso azul de los mares, las conchitas y caracoles que dan una blancura a sus playas es algo para recordar, es algo relajante que llena de felicidad el alma.

Una vez escuche que los malos momentos hay que escribirlos en la arena para que pronto se olviden y los buenos escribirlos en una roca para que nunca se puedan borrar, ahora yo necesito una gran roca para escribir los nombres de esas lindas personas que hasta ahora nos han ayudado, nos han brindado una sonrisa o una buena platica, a todos los llevaremos grabados en el corazón.
Ahora miro al cielo y veo que la luna nos ilumina los pasos y recuerdo a todos los que quiero que en momentos extraño pero se que estan en cada uno de nuestros pasos, estan en cada letra que escribo para ustedes, en cada saludo y cada abrazo que mando a su corazón.


Ahora en el Golfo de México


Ahora estamos del otro lado, estamos en el Golfo de México, cruzamos el istmo de Salina Cruz y llegamos a Coatzacoalcos, Ver. recorriendo tres horas de una carretera recta y bastante buena, disfrutando de la buena musica; primero pasamos por los grandes helices que aprovechan el viento de la zona, empezaron unas curvas y como en cada momento no tenia idea de como seguiria el camino y empezo una recta que nos llevo hasta el otro lado de México.
No conocía Coatza, pero siempre lo imagine lleno de industrias y barcos de petroleo, no esperaba encontrar nada de atractivo; al entrar efectivamente mi idea no estaba muy errada, en este lugar cuando ya empiezas a sentirte lejos de casa es muy lindo ver una cara conocida despues de algun tiempo, Llegamos a casa de Mago y junto con su mamá que nos consintieron de lo lindo, nos mostraron el lado bueno de Coatza.. su gastronomia. Caminamos por el lindo malecón que rescata la vista de la ciudad, me encantaron los murales en los edificios frente al mar, encontre la belleza de Coatza.
Salimos y oh! sorpresa no habia salida sin pagar, ahora si que la entrada es gratis pero la salida no, no fue tanto y ahora estamos en un estado más en nuestro recorrido llegamos a Tabasco, con sus pueblos junto a carretera que estan construidos sobre pantanos o eso es lo que parece porque hay mucha agua en esta región; la carretera esta muy bien y va muy cerca de la autopista que no le encontre razón alguna para cruzar porque la libre es bastante buena.
Llegamos a Villahermosa, Tab. ya habia estado en este lugar y no me habia quedado con un buen sabor de boca, porque en aquella ocacion nos habiamos perdido, los zancudos nos recibieron con ganas. Pero ahora le di una segunda oportunidad para encontrar el lado bueno, y ya lo encontre, ahora lo veo con nuevos ojos, el paseo de las ilusiones es muy lindo, es agradable caminar junto al agua. Ahora por suerte no hubo tantos mosquitos y nos dejo apreciar las bellezas naturales del lugar, como su fauna y las piezas arqueologicas.
Lo que me encanta de esta experiencia es todo lo que conocemos, la gente que nos encontramos y todo lo que tienen que contar. Es grandioso todo lo que nos perdemos por depender de la tecnología, ahora disfrutamos del mundo como es, vemos como todavia hay gente con la hospitalidad y calidez que solo viajando la puedes conocer.



De Puerto a Mazunte


Buenas cosas pasan, en este transcurrir de los dias y los kilometros, veo como el destino nos tiene preparadas tantas cosas, siempre y cuando te pongas en acción. Ser flexible te deja gratas experiencias y momentos inolvidables.
Llegamos a Puerto Escondido, es un lugar lleno de vida. Nos instalamos en Zicatela, una playa llena de surfistas y gente con muy buena vibra; un lugar muy alegre y sin grandes hoteles, pero con muchos cafacitos y bares.
Sacamos nuestro puesto y como es costumbre nos pusimos a platicar de nuestro viaje con quien se acerca. Pero en esta ocación fue distinto, se acercaron unos argentinos viajeros, que en ese moemnto y sin saberlo nos estabamos convirtiendo en una familia.
Los días pasaron y seguimos viendo, compartiendo experiencias, historias y momentos de cada uno. Así conocimos a el "Mago" y a Ana integrante de la "Cooperativa Banana", en instantes formamos caravana rumbo a Mazunte, un lugar que no imaginaba y en el que no esperaba vivir esta gran experiencia y emoción.
En este lugar nos topamos con gente maravillosa que mas nos emociona para seguir con esta idea, con ellos formamos toda una comunidad de viajeros y amantes del mundo, cariñosamente la llamamos la favela rodante, aprendimos mucho de ellos, y sobre todo compartimos mucho cariño, risas y alegria. Era un grupo internacional, tanto que la noche de la despedida, eramos italianos, mexicana, peruano, alemana y argentinos, una hermosa familia.
Mazunte un lugar encantador, con arte en cada esquina y cada noche, con viajeros de todo el mundo, playas hermosas y paisajes espectaculares. Un lugar que les recomiendo a todos.